Por EatLiftLive® — 8 Noviembre 2025

Durante mucho tiempo, cada cosa que hacía venía acompañada de una pregunta silenciosa:
¿Le gustará a alguien? ¿Servirá de algo? ¿Valdrá la pena?
Y aunque esas preguntas son humanas, aprendí que no pueden ser el motor de lo que creo.
El peso invisible de gustar

Cuando compartes algo, es fácil caer en la trampa de medir su valor por la reacción externa.
Likes, comentarios, ventas, aplausos.
Pero la validación externa es volátil. Hoy está, mañana no.
Y si tu creatividad depende de eso, se vuelve frágil.
Lo que cambió en mí

Empecé a crear como si nadie fuera a verlo.
No por indiferencia, sino por libertad.
Eso me permitió probar, fallar, repetir, sin miedo al juicio.
Y curiosamente, fue cuando más conecté con la gente.
Crear desde lo que te mueve

Hoy escribo, diseño y comparto porque me hace bien.
Porque me ayuda a entenderme, a ordenar ideas, a sentirme útil.
Si alguien lo recibe bien, genial.
Si no, sigue siendo valioso.
Si tú también esperas aprobación

No estás solo.
Pero recuerda que tu trabajo tiene valor incluso si nadie lo aplaude.
La validación más importante es la que te das tú.
¿Te ha pasado esto? ¿Te cuesta compartir sin miedo?
Puedes dejarlo en los comentarios o escribirme a group@eatliftlive.com.
Seguimos creando, sin prisa y sin permiso.

